Como estás en nuestro blog, seguramente ya sepas que cada vez que visitas una web, envías un email o compras en una tienda online, detrás de todo ello hay servidores funcionando las 24 horas del día. Esa infraestructura consume mucha energía y, dependiendo de cómo se obtenga, ese consumo tiene un mayor o menor impacto sobre el medio ambiente.